Source: Hola News

Por Agencias/Redacción|marteaga@norsanmedia.com

Jacksonville, FL .- Una iniciativa impulsada por varias organizaciones de Florida se propone recaudar 2 millones de dólares para crear un censo “exacto” en este estado, que perdió aproximadamente 20.000 millones de dólares de la financiación federal debido a fallos en el conteo del último censo nacional.

Hasta el momento, la iniciativa “Florida Counts Census 2020”, impulsada por organizaciones como la Fundación Wallace H. Coulter, la Red de Filantropía de Florida o la Fundación Comunidad, entre otras, ha recaudaron más de un millón de dólares para repartir entre grupos comunitarios.

“Hasta ahora ‘Florida Counts’ ha adoptado este papel, dada la insuficiencia de financiación estatal y local para realizar este trabajo”, aseguró en un comunicado este viernes la vicepresidenta y directora financiera de la Fundación Wallace H. Coulter, Susan Racher.

Florida, con más de un 20 % de latinos, es el tercer estado más grande del país en cantidad de habitantes y el cuarto que más rápido está creciendo, por lo que resulta “esencial” realizar un conteo exacto para que reciba la cantidad justa que le corresponde de la financiación estatal.

El 6 de enero, el estado de Florida anunció el nombramiento del Comité de Conteo Completo en todo el estado para el censo de 2020, que se celebrará el próximo mes de abril.

Cada año unos 800.000 millones de dólares de la financiación federal se reparten basados en el censo, que después son destinados a educación y a mejorar las infraestructuras y transporte.

Florida tiene el tercer mayor número de omisiones en el censo de 2010, con la supresión de 1,4 millones de personas, según los datos de estas organizaciones.

Por cada individuo que no es censado, el estado pierde 1.445 dólares por año y pierde además representación política en el Congreso.

Por ejemplo, se estima que 16 estados podrían ganar o perder escaños en la Cámara de Representantes basándose en un conteo correcto en el censo de 2020.

Los impulsores de esta iniciativa aseguran que Florida es uno de los once únicos estados que nunca ha presupuestado financiación para asegurar un conteo de la población de forma exacta.

“Solicitamos a los donantes, empresas e individuos que contribuyan a nuestra reserva para el resubsidio para que las organizaciones comunitarias, sin fines de lucro, que son claves, puedan estar capacitadas y tener los recursos para realizar la fundamental divulgación en la comunidad en los meses previos al censo”, dijo Racher.

“Desconfianza y temor”

Una vez cada década, la Oficina del Censo de los Estados Unidos intenta contar a todas las personas residentes del país, y el próximo conteo el 1 de abril será el primero que dependerá significativamente de las respuestas en línea.

La semana pasada se confirmó que ya se han imprimido más de 120 millones de formularios para responder en papel al cuestionario, y lanzó una campaña de educación pública que incluye materiales impresos y audiovisuales en 59 idiomas, con la esperanza de que “nadie quede sin contar”.

A comienzos de enero los portavoces de algunos grupos latinos declararon ante el Congreso que muchos hispanos ven con “desconfianza y temor” el censo, que por mandato constitucional se lleva a cabo cada diez años en Estados Unidos.

El año pasado el presidente Donald Trump hizo un intento por incluir en los cuestionarios del censo una pregunta acerca de la ciudadanía de quienes responden, una medida que fue querellada ante los tribunales.

Después de que el Tribunal Supremo de Justicia dictaminase que la pregunta no debía incluirse en los formularios, Trump indicó que consideraba postergar el censo por primera vez en la historia del país.

La pregunta sobre la ciudadanía de los censados no está incluida en el cuestionario pero aún así muchos inmigrantes temen que los datos que den a la Oficina del Censo se usen para otros fines.

La campaña de educación pública destaca en sus materiales en español que “por ley la Oficina del Censo no puede compartir información alguna que lo identifique a usted, su hogar o su negocio, ni siquiera con la policía”.

“La ley asegura que su información personal nunca se publicará y que sus respuestas no pueden usarse en su contra en algún tribunal o agencia gubernamental”, añade.

Este énfasis es muy relevante para los latinos, que conforman la minoría étnica más numerosa del país y entre quienes se calcula hay unos 11 millones de inmigrantes indocumentados.

Según el censo de 2010, cuando la población de EE.UU. era de 308,7 millones de personas, un total de 50,1 millones (16 % del total) eran de origen latino y una década antes había en el país 35,3 millones de hispanos, el 13 % de la población total.